conociendo.cl
  • Inicio
  • Viajes
  • Outdoor
  • Naturaleza
  • Historia
  • Documentales
No Resultados
Ver Todos los Resultados
conociendo.cl
  • Inicio
  • Viajes
  • Outdoor
  • Naturaleza
  • Historia
  • Documentales
No Resultados
Ver Todos los Resultados
conociendo.cl
No Resultados
Ver Todos los Resultados
Geoglifo Gigante de Atacama en la ladera del cerro Unita

Foto: Cristian Barahona Miranda, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

Mide 86 metros, lleva mil años en el desierto y nadie sabe a quién representa

WroKeN By WroKeN
en Cultura, Historia
0
Compatir en FacebookCompatir en TwitterCompatir en PinterestCompatir via e-MailCompatir en WhatsApp

En medio de la pampa del Tamarugal hay un cerro solo. No tiene otro alrededor. Se llama cerro Unita y en una de sus laderas hay dibujada una figura humana de 86 metros de alto.

Es el geoglifo antropomorfo más grande del mundo. Lleva unos mil años ahí. Y todavía no sabemos con certeza a quién representa.

También podría gustarte

Momias de la cultura Chinchorro exhibidas en Arica

Momificaron a sus muertos 2.000 años antes que Egipto. Y no eran reyes.

2
Retrato de Steve Jobs en 2010

La historia de 50 años de Apple

6
Geoglifo Gigante de Atacama en la ladera del cerro Unita
El Gigante de Atacama, en el cerro Unita. Foto: Cristian Barahona Miranda, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

Ochenta y seis metros

La figura mide 86 metros de largo. Para dimensionarlo: un edificio de veintiocho pisos, acostado en la ladera de un cerro.

Tiene cabeza rectangular con doce líneas que salen hacia arriba, como rayos o como un tocado. El cuerpo es un rectángulo dividido en franjas. Las piernas y los brazos son barras rectas. A un costado lleva lo que parece un bastón, y cerca hay una figura que se ha interpretado como un animal.

Está en el flanco noroeste del cerro Unita, a unos 15 kilómetros del pueblo de Huara, en la región de Tarapacá. Y no está solo: en el mismo cerro hay al menos otras 21 figuras geométricas y de animales.

Cómo se hizo

No está pintado. Está construido.

La técnica es doble. Por un lado se despejó el terreno, retirando la capa oscura de piedras superficiales para dejar a la vista el suelo claro que hay debajo. Por otro, se acumularon piedras para formar las líneas oscuras.

El contraste entre los dos tonos es todo el dibujo. Sin pigmento, sin herramientas de metal, sin andamios. Solo piedra movida a mano, en una superficie tan grande que quien la construía no podía ver lo que estaba haciendo.

Se calcula que fue hecho entre los años 1000 y 1400 después de Cristo, por culturas anteriores a los incas.

Detalle de la figura del Gigante de Atacama en el desierto de Tarapacá
Sin pigmento: el dibujo es el contraste entre piedras oscuras y suelo claro. Foto: Emilio Erazo-Fischer, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.

Quién es

Acá empiezan las hipótesis, y ninguna está cerrada.

La más aceptada dice que es un chamán, un yatiri, con su tocado ceremonial y su bastón de mando. Los rayos de la cabeza serían el atributo de poder.

Otra lo asocia a Tunupa-Tarapacá, una deidad andina vinculada a un viaje mítico que baja desde el lago Titicaca hasta el océano Pacífico. Esa ruta pasa exactamente por donde está el cerro.

Una tercera propone que funcionaba como calendario: la posición de la luna respecto de las líneas de la cabeza permitiría marcar los tiempos de siembra y de lluvia en el altiplano.

Las tres pueden ser ciertas a la vez. En el mundo andino, una deidad, un calendario y una autoridad religiosa no son categorías separadas.

Para qué sirve un dibujo que no se ve de cerca

La pregunta obvia es para quién se hizo, si desde el suelo la figura es casi imposible de leer completa.

La respuesta más razonable no tiene nada de mística. Por esa pampa pasaban las caravanas de llamas que conectaban el altiplano con la costa: bajaban lana, charqui y minerales, subían pescado seco, sal y algas. Eran viajes de semanas.

Un cerro aislado con una figura gigante en la ladera es, para una caravana, exactamente lo que un letrero de carretera es para un camión. Marca dónde estás. Y marca de quién es el territorio que estás cruzando.

Lo vieron desde un avión

El Gigante estuvo ahí durante siglos, a plena vista y sin que nadie lo mirara completo.

Recién en 1967, en un vuelo de exploración, Eduardo Iensen Franke lo avistó desde el aire junto a los arqueólogos Delbert True y Lautaro Núñez. Desde arriba, la figura aparece de golpe y entera.

En 2019 el sector fue declarado Bien Nacional Protegido, con 1.144 hectáreas resguardadas. Aun así, buena parte de las figuras del cerro no está sistemáticamente registrada ni estudiada.

Cómo llegar

Está a unos 84 kilómetros de Iquique, camino a Huara, y se ve desde la ruta. La luz de la mañana temprano o del atardecer marca mejor el relieve.

Una advertencia que no sobra: no se camina sobre el geoglifo ni por la ladera. Cada piedra movida es un pedazo de dibujo que se pierde, y estas figuras llevan mil años esperando que alguien las mire desde lejos.

Tags: ArqueologíaDesierto de AtacamaGeoglifosPueblos originariosTarapacá
WroKeN

WroKeN

Artículos similares

Momias de la cultura Chinchorro exhibidas en Arica

Momificaron a sus muertos 2.000 años antes que Egipto. Y no eran reyes.

2
Retrato de Steve Jobs en 2010

La historia de 50 años de Apple

6

¿Cayó o saltó Arturo Prat? Refutación extensa de la tesis revisionista sobre el Combate de Iquique

90

El Mito del Sur Vacío: ¿Quiénes habitaban el lago Llanquihue antes de la llegada de los alemanes?

1.7k

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

conociendo.cl

Te invito a seguirme en mis redes sociales :)
WroKeN: Viajes y Curiosidades

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No Resultados
Ver Todos los Resultados
  • Viajes
  • Naturaleza
  • Outdoor
  • Historia
  • Documentales

© 2025 WroKeN