conociendo.cl
  • Inicio
  • Viajes
  • Outdoor
  • Naturaleza
  • Historia
  • Documentales
No Resultados
Ver Todos los Resultados
conociendo.cl
  • Inicio
  • Viajes
  • Outdoor
  • Naturaleza
  • Historia
  • Documentales
No Resultados
Ver Todos los Resultados
conociendo.cl
No Resultados
Ver Todos los Resultados
Vista panorámica del rajo de la mina de Chuquicamata en Calama

Foto: Diego Delso, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Murió en un derrumbe hace 1.500 años. Hoy está en una vitrina en Nueva York.

WroKeN By WroKeN
en Cultura, Historia
0
Compatir en FacebookCompatir en TwitterCompatir en PinterestCompatir via e-MailCompatir en WhatsApp

Hacia el año 550 después de Cristo, un minero entró a una galería estrecha en lo que hoy es Chuquicamata. Golpeó mal la roca. El techo se le vino encima.

Murió ahí, atrapado, con sus herramientas de piedra al lado. Nadie lo sacó.

También podría gustarte

Geoglifos de Cerros Pintados en la Pampa del Tamarugal

450 figuras en el desierto que funcionaban como letreros de carretera

3
Geoglifo Gigante de Atacama en la ladera del cerro Unita

Mide 86 metros, lleva mil años en el desierto y nadie sabe a quién representa

5

Mil trescientos cincuenta años después lo encontraron. Y desde entonces no ha vuelto a casa.

Vista panorámica del rajo de la mina de Chuquicamata en Calama
Chuquicamata, donde en 1899 apareció el cuerpo. Foto: Diego Delso, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

El hallazgo

Fue en 1899. Unos trabajadores dieron con el cuerpo de un hombre en una galería antigua, mucho más arriba de donde se estaba trabajando.

Estaba entero. La piel se le había teñido de verde: los minerales de cobre que lo rodeaban se le habían metido en el cuerpo y lo habían conservado como una pieza de museo, sin que nadie se lo propusiera.

Junto a él estaban sus herramientas. Martillos de piedra, un canasto de cuero, palas de madera. Estaba sacando atacamita, un mineral verde de cobre que en el mundo andino se usaba molido como pigmento.

Le pusieron el Hombre de Cobre.

Lo que pasó después es peor

Un cuerpo así, en 1899, no era considerado un antepasado. Era una curiosidad, y una curiosidad se vende.

Empezó una pelea por su propiedad que duró años. Un administrador francés de apellido Pidot lo consiguió por dos mil pesos. Después pasó a manos de un estadounidense, Edward Jackson. Después se vendieron los derechos por quince mil pesos.

Se exhibió en Chile, cobrando entrada. Y en 1901 lo embarcaron a Estados Unidos para mostrarlo en la Exposición Panamericana de Búfalo, Nueva York.

En 1905 lo compró el banquero J.P. Morgan, uno de los hombres más ricos del planeta, y lo donó al Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.

Ahí está hoy.

Quién era

Análisis posteriores fecharon su muerte alrededor del año 550 después de Cristo. Murió asfixiado, no aplastado: quedó atrapado en un espacio sin aire.

No era un rey ni un sacerdote. Era un trabajador. Un hombre que entró a un socavón a sacar mineral y no salió, mil quinientos años antes de que en ese mismo cerro se abriera la mina de cobre a rajo abierto más grande del mundo.

Esa continuidad es lo más impresionante de la historia. En el mismo lugar donde hoy trabajan miles de mineros chilenos, hubo un minero chileno hace quince siglos, haciendo lo mismo, muriendo de la misma manera.

El intento de traerlo de vuelta

Desde hace años hay iniciativas para repatriarlo. Han participado autoridades de Calama, parlamentarios y organizaciones de la región de Antofagasta. Codelco llegó a exhibir una réplica.

El museo de Nueva York lo tiene catalogado como parte de su colección y no ha accedido a devolverlo.

El debate es el mismo que rodea a las momias egipcias en Londres o a los mármoles del Partenón: qué hace un cuerpo humano dentro de una vitrina extranjera, y a quién pertenece.

Lo que queda

Un hombre entró a trabajar una mañana del siglo VI. La montaña se le cerró encima.

Lo desenterraron, lo vendieron cuatro veces, lo cruzaron a otro continente y lo pusieron en una vitrina a más de ocho mil kilómetros de su casa.

Sigue ahí, verde, con sus herramientas al lado. Esperando que alguien termine el turno.

Tags: ArqueologíaCalamaChuquicamataMineríaPatrimonioPueblos originarios
WroKeN

WroKeN

Artículos similares

Geoglifos de Cerros Pintados en la Pampa del Tamarugal

450 figuras en el desierto que funcionaban como letreros de carretera

3
Geoglifo Gigante de Atacama en la ladera del cerro Unita

Mide 86 metros, lleva mil años en el desierto y nadie sabe a quién representa

5
Momias de la cultura Chinchorro exhibidas en Arica

Momificaron a sus muertos 2.000 años antes que Egipto. Y no eran reyes.

6
Retrato de Steve Jobs en 2010

La historia de 50 años de Apple

14

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

conociendo.cl

Te invito a seguirme en mis redes sociales :)
WroKeN: Viajes y Curiosidades

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No Resultados
Ver Todos los Resultados
  • Viajes
  • Naturaleza
  • Outdoor
  • Historia
  • Documentales

© 2025 WroKeN